SUBIDA PEÑAS BLANCAS ESTEPONA

 

Peñas Blancas Estepona. La prueba malagueña tomaba el relevo de la tinerfeña de Arona como cita inaugural del certamen nacional, adelantando su fecha de celebración con respecto a la de principios de abril que ocupó en el calendario del año pasado

Un cambio de fecha que la hacía coincidir con el comienzo del nacional de asfalto (en Canarias), el de rallyes para vehículos históricos (en el Costa Brava), y el de Autocross (en Motorland), para configurar otro de esos fines de semana con multitud de frentes que atender de forma simultánea. Una ‘superpoblación’ de competiciones en los mismos días que, a nivel personal, nos complica notablemente el trabajo y, a nivel general, no nos parece que sea precisamente positiva para fomentar la ya de por si escasa difusión que el automovilismo nacional tiene en los ‘medios de comunicación’. Batalla esta última que, probablemente, está perdida desde hace mucho tiempo, pero en la que nos empeñamos en seguir peleando, por mucho que hasta desde el propio departamento de prensa de la federación española no consideren nuestra labor equiparable a la de uno de esos ‘medios de comunicación’, como bien hemos podido comprobar este año a la hora de solicitar las acreditaciones permanentes. Pero si ni en la propia web oficial del máximo organismo nacional del deporte del motor se informa adecuadamente de las competiciones de ámbito nacional (despachadas todas ellas con una breve nota, que en el caso de la subida de Estepona va, además, ilustrada con una fotografía del año pasado, mientras que en lo que respecta al autocross no hay forma, a martes, cuando escribo estas líneas, de encontrar las clasificaciones finales de CarCross y Junior) complicado me parece esperar que esos que si son considerados ‘medios de comunicación’ se dignen a dedicarle a nuestro deporte algo de espacio… salvo en el caso de desgraciados accidentes… ¡entonces sí que el automovilismo se vuelve, de pronto, tema de interés!

Sea como fuere, seguimos creyendo que nuestras carreras merecen más. Algo que ya pensábamos en el 2002, cuando decidimos hacer de la información del mundo del motor nuestro medio de vida. Así que, mientras consigamos cuadrar las cuentas, en ello seguiremos, porque el automovilismo nos apasiona pero también hay que pagar las facturas a fin de mes… y es que una cosa es dedicarse a esto en plan ‘hobby’ y otra hacerlo como profesión, con todo lo que ello conlleva de gastos, de responsabilidades y hasta de incomprensión por parte de los que mejor lo deberían entender. Pero como estamos decididos a continuar pese a todas las dificultades, a primera hora del viernes 11 de marzo cargábamos los trastos en nuestro querido Mini (recién reparado del fuerte golpe sufrido el año pasado), más flamante que nunca gracias al magnífico trabajo realizado por Talleres Jorge, de Cangas de Onís, y nos poníamos en marcha rumbo a Estepona. Se iniciaba así nuestra decimoquinta temporada en este mundillo, en ocasiones ingrato y frustrante pero tan adictivo como para que cada comienzo de temporada se afronte con nuevas ilusiones. Esto último lo notábamos por las ganas que teníamos de cubrir cuanto antes los más de 1000 kilómetros de viaje para llegar al parque cerrado, en el nuevo recinto ferial de la localidad malagueña, y tener el primer contacto con los participantes en esta nueva campaña sobre cuya ‘cita’ inaugural pasamos ya a contaros en las siguientes líneas

NUEVAS REGLAS Y NUEVOS PARTICIPANTES

Llevamos ya unos cuantos años de un lento pero poco menos que inexorable languidecer en el Campeonato de España de Montaña. Cada campaña con menos participantes, perdiendo competiciones históricas casi cada temporada y, lo que es peor, si cabe, con una sensación general entre los que vivimos su día a día, de que las perspectivas de mejora son escasas si no se hace algo para remediarlo. En ese sentido, me parece loable el intento por parte de la Federación Española de buscar nuevos alicientes para los competidores a base de introducir cambios en el reglamento técnico que permitan la entrada de nuevos vehículos o traten de equiparar las prestaciones de los ya existentes.

Este año, basta echar un vistazo a los diferentes reglamentos técnicos publicados en el correspondiente apartado de la web de la RFEdA para ver que, en efecto, se ha hecho un esfuerzo al respecto, incluyendo nuevas categorías y llevando a cabo un buen número de cambios en las características técnicas permitidas para los coches de los diferentes grupos en liza. Otra cosa es que esos cambios vayan a tener el efecto buscado o, como por desgracia suele ocurrir con las reglamentaciones de muchos de nuestros certámenes nacionales, se acabe intentando ‘reinventar la rueda’, complicando las normativas y alejándolas de las vigentes a nivel internacional. Las normas FIA serán más o menos acertadas, gustarán más o menos, pero tienen como ventaja su uniformidad en un buen número de países y, además, no dejan lugar a pensar eso tan típico en nuestros campeonatos de que el reglamento se ha hecho a medida de los intereses de unos u otros de sus participantes. Pensamiento este último, que probablemente se injusto con la labor de los legisladores, pero que siempre se cruza por la cabeza de los competidores cuando ven que su coche sale perjudicado con los cambios en las normas respecto a los de sus rivales.

Centrándonos ya en los cambios que presenta este año la reglamentación técnica del nacional de montaña, la novedad más llamativa es la división de los CM en dos grupos diferentes, el denominado CM+, y el llamado (bastante poco acertadamente para mi gusto) CM PROMOCIÓN. El CM+ nace a raíz de las peticiones de los fabricantes de los CM, cuya intención era poder desarrollar más sus vehículos para tratar de hacerlos competitivos en la general scratch. Pero, aunque el nuevo grupo, encuadrado en la categoría 1 para hacerles competir también de forma directa por los puntos del campeonato de España contra los sport-prototipos del grupo E2-SC (las barquetas), permite motores de mayor cilindrada que los habituales de 1000cc, así como otras modificaciones a nivel de dimensiones de los vehículos y de sus neumáticos, a cambio impone unos aumentos de peso que, a la postre, van a acabar haciendo que estos CM+ no sólo sigan sin poder competir con las barquetas sino que, además, sean más lentos que los CM ‘normales’ del año pasado… ¡y mucho más lentos que los, en teoría inferiores, del nuevo grupo CM PROMOCIÓN! Estos últimos, que seguirán disputando la categoría 2 del nacional, no pueden contar con cambio de levas en el volante pero se benefician de una reducción de su peso en 10 kilos y de no tener que montar brida de admisión por lo que, en conjunto, y como ya nos había pronosticado el actual campeón de la categoría Javi Villa, y se puede comprobar en su comunicado previo a Estepona van a resultar más rápidos no sólo que los CM del reglamento vigente en la categoría 2 hasta el 2015 sino, también, que los nuevos CM+ que este año competirán en la categoría 1. Todo un sinsentido que, de todas formas, sí permite la participación de más coches, como las pequeñas y rápidas barquetas Radical vistas en Estepona, y anima a que los fabricantes de CM evolucionen sus modelos con mecánicas más potentes, puede acabar teniendo al final un resultado positivo, aunque sólo sea porque en la categoría 1 habrá más de los dos o, como mucho, tres participantes que hemos tenido en las dos últimas temporadas. De hecho, en Estepona eran ocho los presentes en la misma, con una única barqueta del grupo E2-SC, la Osella PA30 con motor Zytek 3000 de Juan Buenaventura, dos veteranas Radical PR6 de dos pilotos extranjeros afincados en Andalucía, el sueco Christian Broberg y el británico Shawn Paul Wakefield, y cinco CM+, aunque sólo dos de ellos contasen con motor de más cilindrada, el BRC B49 ‘look Martini’ de César Rodríguez y el nuevo Demon Car ‘+’, con apariencia de Batmobile en su acabado negro mate, de Joseba Iraola. Los tres restantes eran CMs con motor de 1000cc pero cambio de levas en el volante, uno ya asiduo del certamen el año pasado, el Demon de ‘Lolo’ Avilés y dos nuevas incorporaciones, una unidad de BRC B49 para el levantino Toni Ariete y un Silver Car para el andaluz Esteban Perea.

En la categoría 2, el número de participantes era algo menor, un total de siete, encabezados por los dos grandes protagonistas de la misma el año pasado, Javi Villa con el BRC B49 ‘oficial’ y Jonathan Alvarez con su habitual BRC CM05EVO. A ellos se unía en el equipo de Bango Racing Cars otro B49 para el vasco Garikoitz Flores. El también vasco Arkaitz Ordoki era de la partida con el Silver ya visto en pasadas campañas, completando la inscripción de la categoría 2 todo un clásico de los CM en las pruebas del norte, el cántabro Juan Carlos Castillo, cuya presencia con un Speed Car GTR vistosamente decorado en negro y oro devolvía al campeonato al fabricante catalán, ausente estas últimas campañas, y los pilotos locales José Manuel Hidalgo, con un Silver, y Bartolomé Cazorla, con su veterano Speed Car GT1000 decorado al estilo ‘Rayo McQueen’.

La categoría 3, en la que compiten los carrozados era la que presentaba más novedades en cuanto a participantes (con coches nuevos y retornos muy esperados en el apartado de pilotos) y también ofrecía cambios en lo que a su reglamentación de refiere, centrados sobre todo en tratar de equilibrar las prestaciones de los GT de muy diversa procedencia que son de la partida en el campeonato este año. Labor ardua, en todo caso, ya que al Mosler ‘GT-Nacional’ de Borreguero y los Porsche Cup (modelos 2007-8-10 y 11) ‘GT-Rallye’ ya conocidos de temporadas anteriores (cuatro unidades había en Estepona, en manos del vigente campeón, Janssens, de los andaluces Aznar, de retorno al nacional tras un año centrado en los rallyes, y Maldonado, y del mallorquín Toni Roca, debutante en el certamen), se unen esta campaña dos nuevos coches cuyas características y prestaciones son una incógnita pero todo apunta a que tienen un enorme potencial aún por descubrir: el Nissan GT-R 4×4 ‘GT-Montaña’ de Manolo Cabo y el nuevo Audi R8 LMS Ultra ‘GT3-FIA’ de José Antonio López Fombona.

Y, como suele suceder en estos casos en los que se trata de contentar a todos con las reglas, al final todos tienen algún motivo para quejarse. Por un lado, el nuevo grupo ‘GT-Montaña’, cuyo único representante es el Nissan de Cabo, parece algo así como la repetición de lo que ocurrió en rallyes con los Porsche, coches que no estaban homologados y para los que se acabó haciendo una normativa específica sin saber muy bien si con ella serían demasiado o demasiado poco competitivos. En el caso del coche del cántabro, a su favor está la considerable potencia de su motor, que, de serie, ya se anuncia con potencia superior a los 550 caballos, y su tracción total, no permitida en los demás grupos de GT. Pero, en su contra está el elevado peso que se la impuesto, 1600 kilos, un lastre importante sin duda. Por lo que respecta al otro nuevo ‘coco’ de la categoría, el Audi R8 de Fombona, aunque el coche ha competido en el certamen italiano de GT sin brida en su motor, lo que le otorgaba una potencia alrededor de los 560 caballos, la normativa a la que ha de acogerse en el nacional de montaña es la de ‘GT3-FIA’, más concretamente lo estipulado en el BoP (Balance of Performance) para este modelo, lo que implica una brida de 49 y la consiguiente reducción de potencia. En cuanto a los GT-Rallye, aunque en el nacional de asfalto van bridados este año, ese controvertido ‘capado’ no se les aplica en montaña mientras que en peso se les equipara al modelo ‘GT3-FIA’ de Porsche, lo que les lleva también a los 1275 kilos, como el Audi. Y, finalmente, el Mosler, único ‘GT-N’ en liza, mantiene las características de años anteriores, con dos bridas de 31, una para cada bancada de su potente V8 de origen USA, y un peso mínimo de 1150 kilos, aunque la unidad de Borreguero está unos 30 por encima y con poca posibilidad de aligerarse más, según nos comentaba su piloto.

Todo un complejo escenario que, vistas las reacciones de unos y otros cuando les preguntábamos al respecto para recabar los datos anteriores, no deja realmente contento a ninguno… aunque tal vez eso sea buena señal después de todo, ya que si alguno está satisfecho con las limitaciones que afectan a su coche eso suele indicar que estas son menos perjudiciales que las aplicadas a los de sus rivales. Así que esperemos un par de carreras a ver si los legisladores han acertado, lo que deseamos por el bien del campeonato, ya que no deja de ser toda una gran noticia para el nacional de montaña que se puedan juntar en la misma categoría a sus últimos cinco campeones, como ocurrió en Estepona. Y es que a la presencia del vigente campeón de carrozados, Humberto Janssens, y del vencedor en 2014, Raúl Borreguero, se unió en la prueba malagueña el regreso a la categoría 3 de Fombona (ganador de cinco títulos consecutivos entre el 2006 y el 2010, a los que añadió uno más en el 2013), de Cabo (triunfador en el 2012) y de Aznar (que se llevó el certamen en el 2011). Todo un lujo del que pocos campeonatos pueden presumir y que sería una pena no podamos disfrutar todo el año porque alguno de ellos se desanime si considera que la reglamentación le perjudica y decida abandonar la bonita lucha que se ha iniciado en la prueba malagueña.

Además, la incorporación del balear Toni Roca (no confundir con el recordado Pedro de igual apellido, dominador de los CM con los Silver) al volante de un muy bien presentado Porsche Cup ‘modelo 2007’, del también procedente de las islas mediterráneas Vicente Bufi (con un EVO IX grupo N), la intención del andaluz Juan Trino Galera de hacer todo el campeonato con el llamativo y rápido JTR S600, y la presencia de habituales en estos últimos años como Sergi Pañella (con el Mitsubishi EVO X R4), Manuel Maldonado (con su conocido Porsche ‘2007’ amarillo) y Mike Andersson (con el bonito Ginetta GT4), configura una interesante ‘parrilla de salida’ para la categoría de carrozados, enriquecida en Estepona con una presencia de pilotos locales muy superior a la pasada edición. Entre el numeroso contingente andaluz destacaban habituales del nacional de montaña como Blanco Rosales (un año más de la partida con su bien conocido EVO IX de grupo N) y Miguel Ángel Clemente (al que se nos hacía raro ver por primera vez al volante del Abarth S2000 que adquirió el año pasado en lugar de con su habitual SEAT 124) o el joven piloto de circuitos Salvador Tineo, dispuesto a resarcirse del mal sabor que le dejó su breve y accidentada participación en la anterior edición de la prueba.

En conjunto, la participación, superando las 70 unidades, era muy superior en cantidad y calidad a la del 2015, lo cual ya es un motivo de alegría en este campeonato tan necesitado de buenas noticias. Cómo, además, el clima acompañaba, con buen tiempo los dos días, en contraposición al lluvioso fin de semana del año pasado, la afición también respondía a la cita y era todo un placer ver tanta gente en las cunetas del largo y complicado trazado de Peñas Blancas, en el que pasaríamos un buen número de horas a lo largo de dos jornadas que resultaron de lo más accidentadas, con continuos e interminables parones que llevaron a acumular notables retrasos, obligando incluso el sábado a cancelar la primera de entrenos para que diese tiempo a poder realizar la segunda y la oficial que cerraba el programa del sábado.

MENOS ES MÁS Un vistazo a la lista inscritos bastaba para tener claro que el favorito a la victoria final era Javi Villa, con Jonathan Álvarez como más que probable escudero a la vista de su espectacular rendimiento el año pasado en esta que es algo así como la carrera de casa para el asturiano afincado en Marbella. El hecho de que ambos partiesen al volante de los BRC encuadrados en la categoría 2 no debería ser hándicap suficiente para alterar ese pronóstico… es más, como ya quedó comentado más arriba, todo apuntaba a que los ‘CM-Promoción’ de la 2 iban a ser más rápidos que los ‘CM+’ de la 1 por lo que los participantes en la categoría en teoría superior en cuanto a prestaciones de sus vehículos no deberían tenerlo fácil para batir al dúo de rápidos pilotos astures. Y, en efecto, los pronósticos se cumplían… ¡y de qué forma! Ya el sábado Villa pulverizaba todos sus registros del año pasado en las mangas del domingo, parando el crono en la subida oficial que cerraba la primera jornada en un fabuloso 4:09.309 que rebajaba en cuatro segundos su mejor tiempo del año pasado y en tres el record absoluto del recorrido, establecido entonces por Andrés Vilariño con su barqueta Norma de motor 3000. Y aunque, evidentemente, las condiciones del trazado eran perfectas este año mientras que en el 2015 la lluvia del primer día dejaba aún algún humedad en la zona alta durante las mangas del segundo, la rebaja era tan sustancial como para impresionar a todos… menos al propio piloto, que tenía muy claro cuáles eran sus límites y nos comentaba al finalizar el día la posibilidad de llegar al 4:07 al día siguiente. ¡Dicho y hecho! Después de asegurarse ya el triunfo, tanto al scratch como en la categoría 2, con otro 4:09 en la segunda oficial, la primera de las dos del programa del domingo, Javi apretaba todavía más en la última mientras seguía disfrutando del cambio con la palanca del secuencial (¡es divertidísimo cambiar así! nos decía con una sonrisa de orea a oreja cuando le preguntábamos si echaba de menos las levas en el volante) y dejaba el record de la subida en un estratosférico 4:07.761, a casi 115 kilómetros por hora en los ocho kilómetros del largo y complicado recorrido que parte de las inmediaciones de Estepona. En el segundo puesto tampoco había sorpresas. Jonathan Álvarez volvía a volar en las rampas malagueñas y también mejoraba con claridad sus ya magníficos cronos del año pasado en una ulterior demostración de que, efectivamente, los BRC de la categoría 2 son mucho más rápidos con la reglamentación de ‘CM-PROMOCIÓN’ de lo que lo eran con la de CM usada hasta ahora. El de ‘Jonastur’ se situaba a espaldas de Villa en la scratch de todas las subidas oficiales, y rebajaba sus cronos en la misma medida que el ganador, del que siempre le separaban alrededor de cinco segundos, para acabar rodando en 4:12 en la última oficial, un crono a la altura del record absoluto del año pasado que habla del valor que le echa Jonathan al volante de su BRC del modelo anterior. Un valor que nos quedaba más que claro viéndole pasar ‘por lo que valía’ en la primera oficial del domingo cuando, sin levantar el pie ni un ápice, salía deslizando de las cuatro ruedas en la rápida derecha desde cuyo interior seguíamos la subida y, aun así, lograba, no sé muy bien cómo, ‘meter’ el coche en la siguiente izquierda y seguir para arriba a toda velocidad y sin tocar con nada. Teniendo en cuenta que en la siguiente manga aun rebajó el crono que lograría en esa en un par de segundos… ¡no me quiero ni imaginar cómo iría!

Con los dos ‘gallitos’ de la categoría 2 dominando la general scratch de modo tan rotundo, a los contendientes de la 1 les quedaba el consuelo de pelearse entre ellos por el triunfo en su categoría y de completar el podio absoluto de la prueba. Un tercer lugar scratch que iría cambiando de manos a lo largo del fin de semana en una especia de carrera de eliminación. El sábado, el más rápido en la categoría 1 era Joseba Iraola con el nuevo Demon Car ‘+’. Pero cuando hablábamos con el piloto vasco a primera hora del domingo nos decía que no veía nada claro poder conservar la posición: estaba teniendo problemas con el nuevo coche, cuyo comportamiento, con el motor de mayor cilindrada y el consiguiente exceso de peso al que le obliga el reglamento, nos calificaba como de ‘complicado’ y algo ‘torpe’ a la hora de meterlo en los virajes, algo así como llevar un autobús en comparación con un más ligero y ágil coche como era el del año pasado. De esas dificultades para ‘domar’ el Silver ‘negro noche’ tendríamos buena prueba minutos después, cuando lo veíamos pasar en espectacular cruzada por nuestra curva en la segunda oficial. Una situación apurada que Joseba lograba salvar, algo que, por desgracia, no conseguía repetir unos kilómetros más arriba cuando no podía evitar un toque que dañaba la parte delantera izquierda del nuevo Demon y le dejaba fuera de combate. Con el ‘demonio negro’ bajando en grúa, el liderato de la categoría 1 pasaba a manos de César Rodríguez con ese BRC B49 que este año ha pintado en plateado y para el que, aprovechando su costumbre de llevar las bandas de ‘Martini Racing’ en sus coches, hemos tenido el placer de diseñar una decoración que recuerda a la de unos de nuestros vehículos de competición favoritos de todos los tiempos: el precioso Porsche 917LH con el que Elford-Larrouse tomaron parte en las 24 horas de Le Mans de 1971. El piloto gallego se situaba en cabeza con un crono de 4:17.7, seguido de cerca, a sólo cuatro décimas, por el andaluz ‘Lolo’ Avilés, que había tenido que abandonar en la oficial del sábado debido a un problema en el cambio de su Demon, eficazmente resuelto por su equipo cuando la noche ya caía sobre la zona de asistencia. Además, cerca de ellos se situaba también el sueco Broberg, que iba progresando poco a poco en sus cronos con la Radical de color amarillo. Una progresión que culminaba en la manga final, cuando rebajaba su mejor registro previo en cinco segundos, lo que unido a errores por parte de sus rivales que les hacían empeorar sus tiempos anteriores, le acababa dando la victoria al piloto de la Radical por delante de los dos CM+, entre los que la victoria era finalmente para el BRC de César

LOS PORSCHE SIGUEN GANANDO

Aunque lógicamente alejados de la lucha por la victoria al scratch, los participantes en la categoría de carrozados, que son mayoría en cada prueba, constituían tal vez el mayor aliciente de esta primera cita del nacional de montaña del 2016. El duelo entre los últimos cinco campeones y las nuevas monturas presentes hacían de la categoría 3 un foco de especial atención. Pero aunque los nuevos coches demostraban potencial, los tres campeones que retornaban al certamen de carrozados lo hacían con buen rendimiento y las nuevas incorporaciones al campeonato demostraban un nivel de lo más interesante, al final el resultado era el más habitual del año pasado: victoria rotunda de Humberto Janssens. El actual campeón no daba opción a sus rivales ya desde la oficial del sábado, en la que se imponía con claridad siendo además el único en bajar del muro del 4:30, que se convertiría en infranqueable para todos los demás en lo que quedaba de fin de semana.

Bueno, en realidad habría alguien más que lo rompería, Fombona en la manga de entrenos del domingo, pero el gijonés, en su estreno con el nuevo Audi R8, que apenas había probado brevemente en el circuito de Braga, no acertaba con la combinación adecuada entre los reglajes de suspensión y la elección de gomas, habiendo ‘marcado’ para las subidas de carrera unas de compuesto duro y, sobre todo, carcasa demasiado rígida, con las que el GT3 procedente de los circuitos se mostraba poco menos que inconducible. El domingo, en la subida de entrenos, probaba nuevos reglajes y unas gomas más blandas y de construcción más fñexible, y el resultado era un 4:27 que ‘avisaba’ sobre sus posibilidades con el R8 LMS Ultra… pero será en Ubrique donde, tal vez, podamos empezar a verlas, en Estepona, para las dos restantes oficiales, tenía que volver a las gomas duras elegidas para este fin de semana y con ellas alcanzaba, con sufrimiento, la quinta plaza, muy lejos de los cronos necesarios para luchar por la victoria.

Una victoria que Janssens dejaba sentenciada a su favor en la segunda oficial, primera de las dos del domingo, en la que bajaba otro par de segundos su gran crono del día anterior para marcar un 4:25 que le ponía totalmente fuera del alcance del resto. Los dos registros conseguidos por el exciclista en las dos primeras oficiales convertían en incómoda anécdota la avería en el cable del acelerador de su Porsche que le impedía tomar la salida a su hora en la manga final del día aunque, incomprensiblemente, se le permitiese partir tras las barquetas, en una decisión cuando menos sorprendente que, de todas formas, no tenía ninguna relevancia a efectos del resultado final.

Otro Porsche, la nueva unidad ‘modelo 2011’ que Aznar adquirió a finales de la pasada campaña, tomaba el relevo en lo más alto de la tabla de tiempos de la categoría 3 en la última subida de carreras. Un primer puesto que el piloto almeriense lograba con el tercer 4:31 que marcaba en otras tantas mangas oficiales, demostrando una regularidad más que notable con la que se adjudicaba finalmente la segunda plaza en la general. Aunque José Antonio, con su habitual espíritu ganador, no terminaba del todo contento con la distancia que le separaba de Janssens en el cómputo total, el resultado era más que positivo para su retorno al campeonato, en el que acusaba la lógica falta de ritmo que supone haber estado haciendo rallyes todo el año pasado, especialidad con exigencias muy diferentes a las de la montaña.

El podio de carrozados lo completaba otro piloto que volvía al campeonato y que lo hacía, además, con nueva montura: Manolo Cabo. El cántabro no estaba nada contento con el ‘lastre’ que se le ha aplicado a su potente Nissan GT R pero ello no le impedía dejar muy buenas sensaciones, impresionando en especial por la aceleración del espectacular superdeportivo japonés, un coche realmente interesante que, además, abre una nueva vía en cuanto a vehículos para utilizar en montaña procedentes de la serie pero con características muy aprovechables para la competición. La tercera plaza del Nissan impedía un triplete Porsche, al estilo de los habituales el año pasado en el nacional de rallyes de asfalto, ya que la cuarta plaza era para el ‘modelo 2007’ del debutante Toni Roca. El piloto balear, habitual de los rallyes y subidas de su región hace una década y que retornó a la competición el año pasado en las islas, tras larga ausencia, se ha decidido este año a dar el salto al campeonato de España y su estreno en Estepona ha sido de lo más positivo. Roca se ha mostrado tan rápido como seguro, progresando manga a manga para cerrar el fin de semana con un segundo mejor crono en la última y un cuarto puesto en la general que es toda una magnífica carta de presentación para un piloto que puede acabar convirtiéndose en protagonista del certamen. Quinto, como ya quedó comentado más arriba, se clasificó Fombona, justo por delante del ya nada sorprendente JTR S600 de Juan Trino Galera. El proto tubular con aspecto de SEAT 600 ‘súper musculado’, visto fugazmente en el nacional de montaña las dos últimas temporadas, volvió a causar sensación por su rapidez y agilidad, mezclándose en la pelea de los GT y demostrando las enormes posibilidades de este tipo de vehículos ‘silueta’ encuadrados en el grupo E2 nacional, de los que, de momento, el fabricante andaluz es el único representante en las pruebas de montaña. A continuación terminó el quinto campeón nacional presente en Estepona en la categoría 3, Raúl Borreguero. El ‘panete’ tuvo un fin de semana complicado, con un trompo en la zona final de la subida durante la oficial del sábado, en el que su Mosler no tocó con nada pero que le dejó sin margen de error para el domingo. Tenía que acabar las dos oficiales para clasificarse así que no había que arriesgar más de la cuenta, especialmente porque el potente GT del levantino no acababa de encontrarse a gusto en el poco adherente asfalto de Peñas Blancas, deslizando más de la cuenta y ‘amenazando’ con repetir la ‘pirueta’ del sábado. Así que, con un 4:37 en la oficial 2, en la que era cuarto, y un ‘31’ en la manga final, Borreguero tenía que conformarse con una octava posición muy lejana del que suele ser su lugar habitual en las últimas temporadas, casi siempre en zona de podio Similar fin de semana al del levantino lo tenía el andaluz Manuel Maldonado, que tampoco terminaba el sábado, aunque en su caso la razón era un toque en una llanta al ceñirse en exceso a un guardarail. El impacto provocaba la rotura de un brazo de suspensión y obligaba a su equipo a hacer horas extra por la noche para reparar la avería, a lo que colaboraba Pedro Cordero, que estaba en la subida de espectador y le cedía el material de recambio necesario de su Porsche para poder subsanar el problema y salir a carrera el domingo. Muy condicionado por el fallo del sábado, Manuel se concentraba en no cometer errores el domingo, terminaba las dos oficiales, con bastante mejor crono en la segunda, y alcanzaba finalmente la octava posición.

Completaban los diez primeros de la general en la categoría 3 el joven Salvador Tineo, que no sólo disfrutaba y daba espectáculo sino que, además, se llevaba el grupo A con el Mitsubishi EVO IX, dejando atrás del mejor modo posible la mala fortuna sufrida en sus dos anteriores participaciones en la prueba, y el veterano Miguel Ángel Clemente, igual de eficaz con el sobrio en comportamiento Abarth S2000 que con el espectacular 124 a cuyo volante nos ha deleitado estos último años.

A continuación se clasificaba otro clásico del nacional de montaña, el incombustible José Blanco Rosales, que se imponía en el grupo N con su Mitsubishi EVO IX y precedían en la general al británico Mike Andersson. El de Manchester era otro de los que tenía un sábado complicado, con una rueda de su Ginetta perdiendo presión en la manga de entrenos y fallos de alimentación de combustible en la oficial. El domingo ya le iba mejor y aunque, con humor británico, confesaba en su Facebook haber conducido como ‘Miss Daysi’, el caso es que con su GT4 era complicado estar mucho más arriba de esa duodécima plaza que alcanzaba finalmente, precediendo al ganador del numeroso grupo E1 en el que compiten los vehículos del regional, el rápido AX rojo de Juan José Ruiz, que se imponía tras cerrado duelo con Ernesto Salguero, que le había precedido en la segunda oficial pero no podía reeditar en la última el 4:57 con el que había batido el 5:01 de su rival y tenía que conformarse finalmente con la segunda posición.

PRÓXIMA CITA EN UBRIQUE

El tempranero arranque en Estepona hace que este año haya una pausa de un mes entre las dos primeras pruebas del certamen. La segunda, también en Andalucía, será una de sus citas más clásicas, la subida de Ubrique, a mediados de abril. Una prueba que suele tener cada año una de las mejores participaciones del nacional así que, viendo la mejoría en inscritos vivida en Estepona respecto al año pasado habrá que ser optimistas y esperar un elenco aún mejor en la subida gaditana. Una competición que para nosotros tendrá, además, el aliciente especial de ser la primera de las, en teoría, cinco en las que realizaremos video reportajes para su emisión en Teledeporte. Una vieja aspiración, la de llevar la montaña a televisión, por la que llevamos peleando ya unos cuantos años, primero enviando imágenes a Marca Motor, después con nuestros reportajes en TVMotor y la emisión de algunos de ellos en Garaje TV y, ahora, con este nuevo paso que, esperemos, se consolide y ayude a la difusión de este certamen por el que tenemos un cariño especial.

Texto: Daniel Cean-Bermúdez

 

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